sábado, 9 de octubre de 2021

TAMPOCO PIDO TANTO

Igual os sorprende que aporte la reseña de este libro considerado más bien para lectura de jóvenes. Podría decirse que está catalogado en lo que se llama chick lit, algo así como una idea post-feminista, una narrativa cercana a la novela romántica. Publicitariamente, se vende como de alto contenido erótico ya que es la seña de identidad de esta escritora.

Las mujeres que dibuja Megan Maxwell (seudónimo que emplea la autora) tienen un arquetipo similar, desinhibidas, independientes; en cambio, en esta novela pinta a la protagonista de una personalidad diferente. Se hilan bien las tramas y sus subtramas para dar mayor profundidad a los dramas personales de los personajes principales.
En esta novela es algo más moderada en cuanto a la cantidad de sexo pero tiene todos los tintes y matices que se puedan imaginar.

Al principio parecen dos historias paralelas. Nos encuadra de forma independiente en la vida de Carol y Daryl cuyo nexo de unión es un tercero: la hermana de él, la mejor amiga de ella. 
Sus vidas y personalidades son totalmente dispares a pesar de tener otro punto en común: trabajan en la misma compañía aérea. 
Él, apuesto, independiente, sabedor de que gusta, un nivel económico estupendo. Un alma libre que vive su vida como le viene en gana y el sexo, sin tapujo alguno. Ella es una joven que superó un duro trance en el pasado y le ha marcado, supuestamente, su vida. Una chica divertida, espontánea e hiperactiva. A veces, incluso podría decirse que infantil pero para la autora, una superwoman capaz de compaginar dos trabajos totalmente descontrolados de horarios -azafata de cabina y bailarina en conciertos-, estar pendiente de los perros que cuida, sus amigos y ser el pilar de su familia.
Entre ellos surge esa relación de "aquí te pillo, aquí te mato" pero como suele ocurrir en estas novelas románticas, lo uno lleva a lo otro. Puede recordar a otras de este tipo donde hay imposibles 

La novela se lee rápido aunque tiene gran cantidad de personajes secundarios. La autora ha empleado un vocabulario coloquial pero demasiado castellanizado para ser dos protagonistas no españoles, que viven en el extranjero y tienen todas sus relaciones sociales y personales con raíces fuera de España.

Sobre la autora, para quienes no la conozcáis, puedo deciros que es una escritora muy prolífica dentro del género romántico donde destaca su lado erótico. Ha publicado más de treinta novelas, además de cuentos y relatos en antologías colectivas.

Al acabarlo me quedó una sonrisa en el rostro y, como digo, muchas y distinta emociones. Sin duda lo recomiendo.



sábado, 2 de octubre de 2021

TENSIÓN




- ¡Cómo te quiere mi hija! -me dice. 

Con la pandemía nos damos dos besos con mascarilla pero, poco a poco cada vez, me acerco más a su boca, rozando su comisura. Ella me mira, no dice nada. Toca mi pecho o mi cara, cariñosamente. 
Otros dos besos notando sus labios y cuando giro la cara me quedo en su boca, por encima de la mascarilla, claro. Con los siguientes besos noto sus labios medio abiertos. 
No pasan los años por ella, me ha atraído desde siempre, está más sexy que su hija y así la piropeo. 

- Ya soy madura- se excusa.
- Sí, estás madura, porque se te puede comer entera y punto -contesto. 

Ya no usamos mascarilla por la calle. Nos vemos el primer día sin ella, quedamos frente a frente sin decir nada…

jueves, 23 de septiembre de 2021

MENTIRAS ARRIESGADAS


Relatos de los jueves


Iré más allá de las mentiras patológicas, enfermizas, engaños o miserias. Hablaré de las mentiras que ponen en riesgo nuestras propias vidas o la de los demás.
¿Tiene límite nuestra inteligencia? Individualmente somos inteligentes; colectivamente, cada vez somos más estúpidos.


“La selección natural del hombre es cosa del pasado”. Puede parecer una tesis discutible, pero es la que el biólogo Gerald Crabtree defiende en dos artículos publicados en la revista científica Trends in Genetics que, bajo el nombre de "nuestra frágil inteligencia", nos recuerda que hace tiempo que alcanzamos el cénit de nuestra inteligencia y que desde entonces no hemos hecho más que ir a peor.

Están los negacioncitas de todo tipo, son los que ven conspiraciones por todas partes. Dirigidos por figuras populares que repiten mentiras tantas veces que ellos mismos las creen de verdad. 
Una de las ultimas fue que la tierra era plana una asociación creada con 8.000 personas. Anti vacunas, anti mascarillas y anti prácticamente todo, poniéndose en peligro ellos y a los demás.
Hay 8.000 municipios en España de más de 1.000 personas. A un tonto por cada pueblo sale las asociaciones de marras. Nos dejamos influir por la masa urbana y el colectivo.

Están las fake news, difundidas por medios de comunicación con estómagos a sueldo y por partidos radicales, haciendo bueno lo de “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad” sea o no la más estúpida del mundo. Sus votantes o lectores necesitan un enemigo a quien insultar o, peor aún, atacar. Maricones, trans, vagabundos, mujeres, negros, rojos y un largo etcétera. 
 
Hacemos lo que los animales nunca harán en su manada: dejar que nos guíe el más tonto de ella, simplemente, por cuestiones económicas, decorativas o de ocio. 
Tradiciones como las de islas Feroe en Dinamarca donde se matan a 1400 delfines por diversión es un claro ejemplo de los muchos que hay. Individualmente seguro que a muchos les horroriza pero nos dejamos influir por el colectivo.

 No extinguiremos solos.