jueves, 21 de octubre de 2021

VALIENTES

Jueves de relatos




La vi venir, deslumbrada en la noche por las luces de la ciudad. Sus ojos como cabezas de alfiler. Me parecía una diosa vestida de cuero y labios rojos, viviendo en peligro.
Ella, como tantos jóvenes, jugaba sin respeto ni miedos con las drogas. Me dejó por otros más valientes, mayores que se atrevían con cosas más duras que la proeza de un cigarrillo. Me costó reconocerla. Andaba perdida, sin rumbo. Parecía que tuviese mil años, sin vida, sin salud, zigzagueando con la vida.
De nuestras noches fumando, solo quedan las cenizas en la mañana. Estuve enamorado con diecisiete años. Ella era alguno mayor y siempre me mimó. Mi niño, me llamaba. 
Ahora la miro, es como la noche y el día. 
Pasó a unos metros de mí. Ni me vio. Ni me miró.  Yo tomé mi decisión: Entre vivir la vida y dejarla pasar, opté por lo primero.
Me sentí triste, muy triste, pero la dejé ir. Cada uno sube las escaleras como puede. Todos tenemos una juventud vivida peligrosamente. Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra.