viernes, 11 de septiembre de 2020

VENGANZA

Jueves de Relatos
Neogéminis
"Monstruos"


- Ave María.
- Sin pecado concebida  hija.
- Necesito ayuda, padre. Otra vez vuelve a pasarme, me levanto con remordimientos de los sueños tan reales, de las marcas en mi cuerpo, de la respuesta del mismo, empapada sonrojada y dolorida. Con mis ropas rasgadas con mi sexo dilatado y profanado, incluso lucho, me resisto y, entonces, amanezco peor, con mi cuerpo marcado.

Al ver su espalda rasgada, sus pezones ensangrentados, decidí intervenir. Hacía años que no realizaba exorcismos ni limpiezas. Hay que ser joven, fuerte y firme. Me sentía mayor y débil después de luchar durante muchos años con demonios.
Un joven ayudante, y recién salido del seminario por falta de vocación, se ofreció a ayudarme y, sinceramente, no estaba para despreciar compañía.

Entramos en su casa. Todo parecía en perfectas condiciones. Hice unas oraciones sencillas y bendije todo con agua bendita. No parecía haber reacción.
La mujer y yo nos quedamos blancos mirando a mi ayudante, con una rodilla en el suelo, susurrando oraciones en lengua antigua. Solo pude medio entender con una voz atronadora.

-  Sal a la luz... Y  te lo ordeno.

En ese momento, apareció un par de seres retorciéndose sobre el suelo, gritando maldiciones y dirigiéndose al muchacho, Uno de los seres se abalanzó sobre mí. Aquí estoy en la cama de la señora dolorido pero sano, escuchándola, con ojos de plato, sin recordar nada.


- Sí, padre... El chico se alzó del suelo con un brillo cegador. Pude ver sus alas inmensas, padre. Con una espada atravesó a uno de ellos, ardiendo y quedando en cenizas. A usted lo abrazó fuerte, diciendo palabras extrañas. Cuando lo soltó, tenía agarrado al otro ser, lo pisó y con su espada, corrió la misma suerte que el otro. -Hizo una pausa y prosiguió-: Me acarició la frente con su mano, sentí la paz más  dulce del mundo.  "Ya pasó todo", me susurró. A usted lo elevó como a una pluma y lo posó en mi cama. Según parece, padre, usted era el objetivo y yo el instrumento para atraerlo. Me dijo que hay hombres buenos en el mundo, hombres de valor, a los que desean atormentar y destruirlos para que sirvan de ejemplo en la siempre dura lucha entre mundos. -Respiró hondo-. ¿Y si le digo que desapareció volando me creerá o pensará que estoy loca?

lunes, 7 de septiembre de 2020

SUBDUED


Verla arrodillada, en braguitas y con ese corpiño, esperándome, en silencio, me produce un placer inmenso. 
La observo sin decir nada. Puedo escuchar su respiración y percibir su excitación.  Estoy curtido en estas labores. No me vendo por un puñado de billetes pero disfruto ejerciendo un trabajo que me satisface y que me aporta buenos beneficios. 

- Te inclinarás sobre la mesa y usaré el flogger, suavemente. Contarás para ti cada azote. Tal vez luego pregunte -incidí para hacer una larga y densa pausa-. Tendrás tus bragas mojadas para entonces. Lo comprobaré. Si no es así, tendrá consecuencias. -Podría azotarla de nuevo con algo más de intensidad o, bien, usar sus braguitas a modo de mordaza-. Te lameré por un tiempo, largo e intenso -seguí mientras me movía alrededor suya-. Me abriré paso entre tus labios, una y otra vez. Si durante ese tiempo no te has venido en mi boca... Tendrá consecuencias. -Me detuve detrás de ella, bien pegado, para que notara todavía más mi presencia-. Volveré a comerte con lascivia. -Comencé a caminar despacio en la misma circular hasta quedar frente a ella. Su mirada hacia el suelo no le permitía ver más allá de mis zapatos. Me incliné y le hablé al oído-: Quiero sentirlo en mi boca. Quiero oler a ti, saber a ti... Quiero que marques mi cara como una leona con tu licor. ¿Has comprendido todo lo que te he dicho? -Asintió y negó a la vez.
                                                                                                                                                             

La máscara seguía cubriéndole el rostro. Las manos atadas a su espalda. Así me la entregó la Madame. La acompañé para inclinarse sobre la mesa.

- Cuenta para ti cada azote. -Tres moderados, otros tres más severos. Ella respingaba y yo más me excitaba.

Me incliné entre sus bonitas piernas. La despojé de esas bragas vulgares y lamí durante seis minutos. Solo se humedeció. Fueron otros seis azotes severos antes de volver a lamer otros tantos minutos. Mantuve cerca la fusta y, tras unos instantes de trabajo manual, le introduje un dildo. Conté varias decenas de azotes en total. Algunos muy severos, he de reconocerlo. Abrí sus nalgas. Sus piernas temblaban y la penetré con fiereza, notando la presión del juguete en su trasero y la estrechez de su conducto. Acabar dentro de ella fue sublime.

La sesión debía acabar. Había pasado la hora contratada. Estaba realmente extasiado. La desaté y quité su mordaza. Dejo que conserven siempre la máscara. No solo es erótico, también una pequeña frontera.

- ¿Algo que decirme? -pregunté, mirando su rostro algo descompuesto y sonrojado.
- Solo vine a decirles que mi sobrina no podía venir hoy, pero las señoras de afuera me invitaron a pasar al preguntar por usted. Yo asentí, pero no me dejaron explicarme más y me taparon la boca con esa bola. No sabia dónde venia. Lo demás, ya lo sabe.

Algo hizo crack dentro de mí. Mis demonios se tomaron unas libertades que tenían prohibidas. Aquello no debía haber sucedido, ya no por mí, sino por la Madame. Ese día dejé ese trabajo extra. Cambié de dirección y conocí a Min en el restaurante chino..., y a mi vecinita nueva.

viernes, 4 de septiembre de 2020

PROFES

Jueves de Relatos

                                              
Voy a ser irreverente y la nota discordante, seguro, pero una reunión donde todo el mundo piense lo mismo es una reunión perdida.

Los maestros antiguos -mejor me callo-. ¡Sí!, los que se aprendieron los ríos y las cordilleras con las provincias..., son capaces de repetirlos como loros.
Yo, lo que pienso de ello es que la memoria es la inteligencia de los tontos.

Los profesores actuales, hablo en general, claro está, al primer problema lo sacan de la puerta de los colegios diciendo que eso ya no es asunto de ellos.
Solo piensan, bajo mi punto de vista y hablando nuevamente en general, si han conseguido plaza aquí o allá. Y por supuesto en que es un trabajo más de funcionariado, con un agravante, y es que su material de trabajo es lo más importante de cada uno de nosotros: Nuestros hijos.

No incidiré más sobre el tema de nuestros queridos maestros. También decir que los hay que se merecen un monumento por su dedicación y vocación docente. A grandes rasgos, este es mi pensamiento. Seguramente equivocado, pero me ha gustado siempre más debatir y pensar que adoctrinar.
¡Filosofía en la aulas de primaria ya!

"Es un milagro que la curiosidad sobreviva a la educación reglada".
Einstein