martes, 6 de julio de 2021

REACCIÓN

Me propuse sorprender a mi compañera de oficina de nuevo. Practicaría con un  pisto:  a ver cómo me salía. Por otro lado, pantalón corto y un delantal negro para la ocasión. Le dije a la vecinita si quería probar el invento. Estaba acompañada, así que utilizaría a ambos como conejillos de indias.

Entró como un felino silencioso y pegó sus pechos a mi espalda. Sabe que me enferman sus luces altas. Le pasé la cuchara y pregunté cómo estaba de sal 

– Le falta un poco- contestó-. En cuando lo termines, me bajas un poco a mi apartamento. 


No presté más atención, concentrado en mi invento, se marchó algo confundida 

- ¿A quién quieres engañar esta vez? -preguntaba, sin obtener respuesta.

Me mando un mensaje para que bajará a su piso. Estaba realizando ejercicios de yoga. La encontré con muy poca ropa y descaradamente exhibicionista, volvió a pegar sus pechos en mi espalda cuando apoyaba el plato en la mesa. 

- Dime qué te parece... de verdad. No quiero que me hagas la pelota, es una prueba –dije oteado los rincones sin avistar a nadie. 

Bajé arreglado para dar una vuelta esperando que tuviese compañía.

- Qué guapo has bajado a verme -contestó, vacilándome un poco. Y sujetando mi chaqueta, me pegó a su cuerpo diciéndome:  -Espero que no te manches la camisa.


La noche se complicó un poco, nunca se sabe. Poca atención = mucha reacción. Pura matemática física. Nunca aprenderé a descifrar las señales femeninas  y menos de esta vecinita. Igual, tampoco me interesa...

miércoles, 23 de junio de 2021

LIBERTAD

Jueves de relatos
"Escribir" (participantes)


Escribir sobre la Eurocopa y todo lo que rodea a esta competición me apetece. Se supone que somos un escaparate al resto del mundo en derechos humanos, valores, libertad y ejemplos a seguir.
Hasta que aparecen brazaletes de jugadores y comienzan a preguntar los medios qué quieren decir, porque no se puede mezclar deporte y política según la UEFA. 
En este caso hablamos de Nouer portero de la selección alemana y del Barça. El asunto de marras viene y toma más relevancia cuando se acerca el partido contra Hungría. El portero lleva la bandera arco iris en favor a la diversidad y en contra de la homofobia en este mes de junio que se celebra el día del orgullo.


Hungría acaba de aprobar una ley que vende como protección de la infancia, pero para muchos es una herramienta para estigmatizar la homosexualidad.
En esto estamos cuando el Ayuntamiento de Múnich quiere iluminar el campo de fútbol Allianz Arena  con los colores arco iris y el parlamento alemán con bronca por las protestas del partido de ultraderecha.
Hungría acusando de acto de político y peligroso. La UEFA, que se nutre de amistades y fondos de jeques árabes en muchos de sus equipos europeos, propone que sea el mismo día del orgullo o en julio.
Veremos que deciden este miércoles.


Todo esto por un brazalete de colores, que digo yo piden RESPET en sus anuncios televisivos, respecto al racismo. ¿A nada más? 
El fútbol es deporte, la manera de rezar, celebrar, sentirse en el campo y revindicar de los deportistas no es política. ES LIBERTAD. Esto sí es libertad y no irse de cañas con tapas.

sábado, 19 de junio de 2021

CONCORD

Después del episodio de la sal hace las tareas de mi casa de manera habitual -para eso la contraté- pero está distante conmigo, creo que molesta porque piensa que la embauco para llevármela a la cama. Pienso que ha empezado por un poco y ahora se le ha ido el tema de las manos. Las cosas entre nosotros están claras, o eso creo pero por su parte... Además, andaba enfadada con su novio. La vecinita estaba triste. 
Había quedado a cenar con la última cita que salió corriendo de mi casa, para reconciliarnos y hablar de trabajo. Esta vez eligió un lugar público. Antes de ir a cenar dejé unas velas por la escalera. Siempre hay que tener un plan B, aunque parezca ridículo. 


La cena fue correcta. Me esforcé en ser divertido, incluso hablando del ultimo documental en mi casa. Ya en mi apartamento, me encargué de que se notará mi presencia. Esperaba noticias y no se hicieron esperar. Escuché las llaves y a mi vecinita preguntando por las velas, en realidad preguntó por las putas velas. Esta niña no mejora su vocabulario y tampoco en su conducta, que tenga llaves de mi casa no significa que pueda entrar como Pedro por su casa cuando a ella le venga en gana. Tengo que hablar seriamente con ella o me meterá en algún lío.

Se comió lo que no me había cenado del chino y me pidió, mejor dicho, se cogió, una cerveza. Le conté que estaba algo rayado y sigo unas pautas que me dio una compañera para limpiar mi casa -de malos rollos-. Por hacerlo no pasa nada y dejándola preguntar poco a poco entramos en conversación mística, si es que se puede conversar así con ella.
Pregunté por su novio. ¡Mal! Una chapa de media hora. Pobrecita y pobre de mí. Intenté calmarla, cogerla de la mano, unos masajes en los pies mientras intentaba abstraerme, sinceramente, de lo que me contaba hasta que llegado un punto sus lágrimas me conmueven y acabamos besándonos.
Como soy como soy, se me ocurrió hacerla reír. Fui a mi habitación y, tras la conversación esotérica que habíamos mantenido, creo que estaba bastante sugestionada. Así que la llamé azoradamente. 

-¡Un fantasma?, ¡un fantasma! ¡Por Dios! -exclamé. No sé si aquello funcionaría. Cabían dos posibilidades de acabar en la cama: Enfadados o con risas. 

 

Creo que no me entendió por cómo entro en la habitación. Después me llamó  gilipollas con una sonrisa y luego descubrió al fantasma intentando azotarlo. ¡Uff, eso no que es delicado! La sujeté y nos dimos contra la pared -acabamos demasiadas veces contra ella-. La mordí suavemente mientras me encargaba de liberar sus pechos para hacerlos reos de mi boca al tiempo que alzaba sus brazos para retenerla por las muñecas. Con una mano me sirve para asirla. La otra, la otra es para jugar a mis cosas. Sentirse dominada le gusta y a mí me vuelve loco esa sensación de poder.  Es una chispa que prende una llama que convierte aquello en un fuego voraz como el de nuestras ganas sobre la piel, hurgando, descubriendo. Relamí y lamí sus axilas sorprendiéndola... y... mi fantasma la poseyó sin piedad. Es un pervertido, encantador pero pervertido. Eso le dije al acabar. No respondió nada.